La presencia del Spondylus princeps (mullu) en la costa peruana durante el Período Intermedio Temprano (ca. 200-650 d.C.)

por: Victor Falcón Huayta

Sumario

Se revisan las principales evidencias arqueológicas del bivalvo Spondylus princeps en la costa peruana durante el Período Intermedio Temprano (ca. 200-650 d.C.) a través de su presencia en el registro arqueológico de las culturas Moche, Lima y Nasca. Esta evidencia aumenta notablemente al inicio y durante el Período Horizonte Medio (Wari) en los Andes Centrales (ca. 650-1,100 d.C.). Asimismo, para esta conclusión se toma en cuenta la colección de Spondylus recuperada del “Depósito G” del Museo Nacional de Arqueología Antropología e Historia del Perú (MNAAHP), proveniente de un trabajo de limpieza del frontis principal del Templo Pintado de Pachacamac (1938), estudiada por nuestro equipo de trabajo.

Palabras clave

Bivalvo, Spondylus, Período Intermedio Temprano, costa, Perú.

Summary

Mains archaeological evidences of the presence of Spondylus princeps in the peruvian coast during the Early Intermediate Period (ca. 200-650 d.C.) into Moche, Lima and Nasca cultures are shown in this paper. The presence of this bivalve increase considerably before the beginning and during the Middle Horizon Period (Wari) of Central Andes (ca. 650-1,100 d.C.). We also consider for this conclusion the Spondylus princeps collection comes from the “Deposit G” of Archaeological, Anthropological and History National Museum of Peru (MNAAHP). This collection belongs to cleaner activities at Painted Temple of Pachacamac (1938) that our team had recovered and studied.

Key words

Bivalve, Spondylus, Early Intermediate Period, coast, Peru.

Introducción

En la literatura arqueológica especializada el estudio de los diferentes restos que delatan el uso y explotación de los recursos del mar se denomina “subsistencia marina”. En este rubro están comprendidos los restos de vertebrados e invertebrados como mamíferos marinos, peces, aves, crustáceos, algas y moluscos. El registro arqueológico puede detectar valiosos indicios de diferencias cronológicas y corológicas en la distribución de, por ejemplo, especies malacológicas a partir de su presencia/ausencia en los yacimientos y contextos arqueológicos distribuidos a los largo de la costa del país (Sandweiss y Rodríguez 1991).

Algunas especies de moluscos marinos eran apreciadas no sólo por su valor alimenticio sino también por la forma, tamaño y color de su conchilla; servían de diversos modos en rituales propiciatorios desde las épocas del surgimiento de la civilización en los Andes Centrales (ca. 3,000 a.C.). En este período se detectan los primeros indicios de la presencia del Spondylus princeps (mullu), un bivalvo tropical que vive, principalmente, en las cálidas aguas de la costa ecuatoriana hasta el Golfo de California (Gorriti y Falcón 2002). Este bivalvo jugó un rol principal en distintos tipos de rituales precolombinos, siendo considerado “la comida preferida de los dioses” y objeto de intenso tráfico andino hasta épocas incaicas (Rostworowski 1977; 1999; Hocquenghem 1993; 1999).

El presente es un acercamiento a la información disponible sobre este molusco bivalvo en las tres principales sociedades del periodo del Período Intermedio Temprano (ca. 200-650 d.C.) en la costa del Perú: Moche, Lima y Nasca. Asimismo, por su pertinencia, en este trabajo mencionaremos una colección –parte de una colección mayor de moluscos tropicales– de Spondylus princeps proveniente de un depósito del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú (MNAAHP).

Algunos aspectos biológicos del Spondylus princeps

Las valvas de grandes S. princeps pueden alcanzar un promedio de 13 cm., son de forma redondeada, con hileras externas de espinas que corren desde la zona del umbo (cerca de la charnela o “bisagra” que une las dos valvas) hacia los bordes. Las espinas así dispuestas se enfilan en seis “costillas” o “cordones” de espinas largas con extremos aplanados y cinco costillas de espinas intersticiales más cortas (Skoglund and Mulliner 1996: 99).

Un aspecto a tener en cuenta –para unificar descripciones y criterios– es la denominación de las valvas. La valva izquierda es aquella que va “libre”, es decir, la que contiene las características espinas dispuestas regularmente y a través de las cuales las reconocemos fácilmente. La valva derecha es aquella que va pegada al sustrato o fondo marino, por ende, presenta una zona de contacto rugosa e irregular cerca del umbo y, alrededor de ésta, crecen hileras o costillas foliáceas concéntricas (Ibíd.) (fig. 1). También se pueden ver en la literatura los términos de “valva superior” y “valva inferior” respectivamente.


Figura 1. Valvas inferiores (o derechas) de S. princeps, lado dorsal. Nótese la zona rugosa cerca del umbo (Foto: Victor Falcón).

El hábitat de S. princeps va desde los 3 a 28 m. de profundidad. Excepcionalmente, se encontró un ejemplar a 32 m. de profundidad (Isla de La Plata, Ecuador). Se encuentran incrustados en fondos coralinos rocosos o pegados sobre otros moluscos. Su característico color externo (cara dorsal) varía desde el anaranjado hasta el púrpura, pasando por el rojo intenso. El interior (cara ventral) es blanco lechoso y, en los ejemplares viejos, adquiere un matiz pardo. La distribución de S. princeps abarca desde la isla Cedros y otras localidades en Baja California (Estados Unidos) hasta el sur de la isla de La Plata (Ecuador) principalmente. Un ejemplar, referido por los investigadores peruanos Alamo y Valdivieso, extendería su distribución hasta la altura de Chiclayo (Skoglund and Mulliner 1996: 100). Asimismo, el malacólogo peruano V. Mogollón reporta la presencia de un espécimen de Spondylus colectado por Mario Peña en Punta Malpelo (Tumbes) y otro “Spondylus princeps unicolor”, colectado por él en la misma localidad, luego, hace referencia a un ejemplar colectado en el puerto del Callao (Lima) cuya presencia se justificaría por fuertes fenómenos ENSO (El Niño-Southern Oscillation), sin embargo, el dato es excepcional y no estaría fehacientemente documentado (Mogollón 1999: 119).

Principales evidencias de Spondylus en la cultura Moche

Sin lugar a dudas el contexto más espectacular en donde se presenta Spondylus princeps en la costa norte es el hallazgo de 1987 realizado por Walter Alva en el caserío de Sipán, cooperativa azucarera Pomalca (Lambayeque). Las denominadas “Tumbas Reales de Sipan” se disponen sobre una plataforma funeraria que forma parte del complejo monumental de “Huaca Rajada” (Alva 1994). La conchilla de S. princeps se presenta aquí en las siguientes formas:

  1. Ejemplares enteros.
  2. Como placas que asumen diferentes formas de acuerdo al lugar que ocuparán como incrustaciones en diferentes objetos metálicos.
  3. Como cuentas discoidales y cilíndricas que forman pectorales.

Por otra parte, las evidencias más claras de talleres para el trabajo de S. princeps se encuentran en Pampa Grande (Shimada 1994: 214-216), un complejo Moche ubicado en la parte alta de la cuenca del río Reque (Lambayeque). Aquí se presentan áreas y restos dispersos de S. princeps cerca de plataformas en forma de:

  1. Valvas enteras.
  2. Cuentas.
  3. Piezas trapezoidales toscas.
  4. Espinas rotas y astillas.

Asimismo, evidencias de S. princeps aparecen en otros importantes complejos Moche como en el Complejo Arqueológico El Brujo y la Huaca de La Luna (Gorriti 2000).

Principales evidencias de Spondylus en la cultura Lima

Las evidencias de S. princeps para la cultura Lima son más discretas. Hasta donde sabemos, no se han registrado especímenes enteros en sus contextos. Entre los estilos tempranos en la región, como Villa El Salvador, El Panel y Tablada de Lurín su presencia se limitaría a “chaquiras” o cuentas discoidales (Gorriti 2000: 15).

Asimismo, se registra su presencia en Playa Grande, un asentamiento Lima temprano (Fases 1-3 ó 4) ubicado en el distrito de Santa Rosa, cerca de Ancón. Aquí es mencionado como parte de collares (Stumer, 1953:46). Por nuestra parte, lo hemos detectado también en forma de cuentas y pequeñas placas trapezoidales en contextos funerarios procedentes de Cerro Culebra (Valle del río Chillón) asignable a Lima medio (fases 4, 5, 6). Estas cuentas y placas se limitaban a funcionar como pendientes (Falcón y Amador 1997).

En la Plataforma 5, la más alta y extensa de la Huaca San Marcos, un gran montículo asignable al Lima tardío (Fases 7-9) e integrante del extenso complejo Maranga (distrito de San Miguel), se encontraron restos que denuncian varios momentos del proceso de trabajo de valvas de Spondylus princeps, por lo que se deduce la existencia de un taller en el sitio (Gorriti 1999) (fig. 2). De acuerdo con Gorriti existirían evidencias de S. princeps en la Huaca Pucllana, otro gran montículo asignable a Lima (fases tardías) ubicado en el distrito de Miraflores, aunque no se ha detallado en que forma aparecen ni el tipo de contexto (Gorriti 2000: 13) (fig. 3).


Figura 2. Vista de las plataformas superiores (3-5) de la Huaca San Marcos o Aramburú del Complejo Arqueológico Maranga (Foto: Victor Falcón).

 

Figura 3. Huaca Pucllana, Miraflores (Foto: Victor Falcón).

En un sector del Templo Viejo de Pachacamac se encontraron cuentas y fragmentos cortados de Spondylus en rellenos de nivelación de pisos correspondientes a remodelaciones ubicadas entre una “etapa temprana” y otra “tardía” de su edificación, asignable a la cultura Lima (Franco 1993: 51,52). Posteriormente, en una nueva remodelación que introduce superficies pintadas de blanco, negro, rojo y celeste se encontraron “más de un centenar” de valvas de Spondylus “sobrepuestos y volteados” en dos hoyos alrededor de un centro disturbado y dentro de un recinto principal que, se sugiere, pudo haber sido un altar principal (Ibíd.: 54) (fig. 4).


Figura 4. Vista del frente noreste del Templo Viejo de Pachacamac (Foto: Victor Falcón).

Al respecto, Franco concluye que “el cambio de programa decorativo, la introducción de nuevos elementos constructivos y el incremento de valvas de Spondylus para ofrendas, es seguramente un indicador de la presencia de una nueva ideología en el Templo Viejo, plasmada en la arquitectura” (Franco 1993: 56). Concretamente, se insinúa que este cambio radical registrado en la arquitectura y la presencia del Spondylus se debe a la instauración del culto a Pachacamac durante el Horizonte Medio o época de influencia Huari (Ibíd.). Finalmente, en la etapa de abandono del Templo Viejo de Pachacamac, éste es enterrado cuidadosamente con rellenos conformado de restos de techos y tierra, entre los cuales se encuentran cuentas y valvas de Spondylus entre otras piedras semipreciosas (Franco 1993: 60).

Principales evidencias de Spondylus en la cultura Nasca

Se encuentran valvas de Spondylus íntegras, semi trabajadas o en forma de artefactos, ya sea en Cahuachi o en otros sitios Nasca, lo cual implicaría la existencia de un taller local (Orefici, 1992: 95). Específicamente, excavaciones en el Montículo 1, al NE de la Gran Pirámide de Cahuachi reveló la presencia de valvas de Spondylus sin trabajar (Ibíd.: 222). Asimismo, se informa que entre la fauna marina recuperada de las excavaciones de Tambo Viejo se encuentra Spondylus (Orefici 1993: 91). Se indica, por otro lado la presencia de valvas enteras y ornamentos personales fabricados de su conchilla (Ibíd.: 97,111).

En el “Recinto de los Camélidos”, un contexto de sacrificio en Cahuachi, se encontraron 64 camélidos ritualmente inhumados; entre los elementos asociados se encontraron cuentas de Spondylus (Orefici y Drusini 2003: 97,98).

Finalmente, un par de excepcionales piezas Spondylus princeps de la colección del departamento de Material Orgánico de MNAAHP revelan el grado de sofisticación que alcanzaron los ornamentos confeccionados de su conchilla. El primero de ellos (MO-10218) está completo, tiene 5 cm de largo por 3 cm de altura, el segundo es una pieza duplicada del primero que se encuentra incompleta (MO-10217). Representan un personaje en actitud de correr, con ojos de turquesas y ricamente ataviado con un tocado que se extiende formando una cola, sostiene en la mano una cabeza trofeo; por el estilo, estos especímenes corresponden a Nasca tardío (fig. 5).


Figura 5. Personaje mitológico tallado en Spondylus princeps estilo Nasca tardío de la colección del MNAAHP (Foto: Mario Carrasco Fernández).

La colección de Spondylus princeps del “depósito G” del MNAAHP

Esta colección de S. princeps fue recuperada de las colecciones almacenadas en el denominado “Depósito G” del MNAAHP. Como demostraremos, el estudio de estas colecciones arqueológicas aún puede proporcionar valiosa información sobre diversos aspectos del pasado precolombino. Las valvas y artefactos de Spondylus formaban parte de los 452 especímenes de conchillas de moluscos de mares cálidos que se encontraban en una caja que contenía especies como Conus fergusoni, Fasciolaria princeps, Fusinus panamensis y Strombus galeatus (fig. 6). Una presentación de los resultados obtenidos de su estudio fue realizada en el 51 Congreso Internacional de Americanistas llevado a cabo en Santiago de Chile (Falcón y Gorriti 2003). En términos generales el procedimiento seguido con el rescate de esta colección fue el siguiente:

  1. Retiro de la caja del “depósito G” y su traslado a gabinete.
  2. Limpieza mecánica de las conchillas.
  3. Separación los especímenes según el código inscrito en ellos (o la ausencia de éstos).
  4. Agrupamiento de acuerdo a la especie.
  5. Luego, por características de forma y tipo de artefactos.
  6. Descripción detallada de cada espécimen.

Figura 6. Caja repleta de conchillas de moluscos de mares cálidos recuperada del “Depósito G” del MNAAHP (Foto: Victor Falcón).

Concluida la limpieza y el inventario por grupos definidos según códigos, se solicitó un informe al departamento de Registro e Inventario del MNAAHP (esta sección conserva información acerca del ingreso de colecciones arqueológicas al museo) sobre datos que pudieran obtenerse en sus archivos tomando como guía las inscripciones recuperadas (figuras 7 y 8). Se solicitaron datos acerca del proyecto o campaña arqueológica de origen. Esta información ayudaría a recontextualizar las piezas y, por lo tanto, a enriquecer su interpretación. Con respecto a los Spondylus princeps se reagruparon por los códigos inscritos en la conchilla. Luego, observamos si correspondían a “valvas superiores” o “inferiores”, para finalmente separar las que presentaban algún grado de trabajo como: desbaste, pulido o bruñido; otros grupos fueron formados por placas y formas parecidas o variantes. Esta colección no incluía cuentas y alcanzó los 431 especímenes, entre valvas enteras, placas y piezas varias.


Figura 7. Vista de la cara ventral de una valva superior de Spondylus princeps de la colección “Pachacamac 1938” del MNAAHP (Foto: Antonio Manrique).

 

Figura 8. Vista de la cara dorsal de la valva superior (o izquierda) de S. princeps de la figura 7 (Foto: Antonio Manrique).

El grupo de Spondylus princeps inventariado más relevante para esta discusión –pues llevaba la inscripción de su origen y año de excavación además de algunas referencias publicadas sobre las circunstancias de su obtención– es el que lleva la inscripción “Pachacamac 1938” que consta de 72 especímenes, incluidas dos valvas de Spondylus calcifer. El Departamento de Registro e Inventario del MNAAHP nos confirmó que los ejemplares con el código “Pachacamac 1938” provenían de este conocido santuario ubicado cerca de Lima (valle de Lurín) y fueron recolectados por el Dr. Alberto Giesecke “con ocasión de la limpieza de dicho monumento arqueológico entre setiembre a diciembre de 1938”. Como se puede ver la información proporcionada fue bastante escasa, pero suficiente para hacer algunas indagaciones adicionales que proporcionaron más detalles.

INVENTARIO-PROYECTO SPONDYLUS
CAJA N° 1
Código: PACHACAMAC 1938
Cantidad Especie Valva-posición
31 Spondylus princeps Valva-inferior
31 Spondylus princeps V- superior
1 Spondylus princeps V- frag. superior
3 Spondylus princeps V- frag.
1 Spondylus calcifer V- frag.
1 Spondylus calcifer V- inferior
4 Spondylus princeps Placas
TOTAL: 72 Especímenes

En efecto, descubrimos que correspondían a las tareas de “descombramiento” que el gobierno peruano le encomendó al Dr. Alberto Giesecke en 1938 en los sitios arqueológicos de Cajamarquilla (valle de Rímac) y Pachacamac (valle de Lurín) con ocasión de la VIII Conferencia Panamericana realizada en Lima, y así, “dejar sus líneas más visibles” de manera que los visitantes internacionales pudieran apreciar mejor los monumentos (Giesecke 1938). Los restos recuperados en tales tareas se enviaron al MNAAHP (Giesecke 1939; Muelle y Wells 1939: 265,266). Concretamente, se limpió el denominado “Templo Pintado de Pachacamac”, en donde también se encontró el famoso ídolo de ese santuario (Giesecke, 1939; Paredes,1985: 75,79) (fig. 9). Es el mismo monumento que Max Uhle denominó el “Temple of Pachakamaj”, y que presumía era el santuario en el cual Hernando Pizarro encontró al ídolo famoso en todos los Andes Centrales en 1533 (Uhle 1903: 13-15). En conclusión, los ejemplares de Spondylus princeps de esta serie provienen de las tareas de limpieza de Giesecke en el frontis escalonado y con pinturas figurativas polícromas en donde “during the process of cleaning this site over one hundred boxes of objects were found and sent to the Museo Nacional de Lima for subsequent study and display” (Giesecke 1939).


Figura 9. Templo Pintado de Pachacamac. Actualmente se han colocado cortavientos para proteger lo que queda de sus murales policromos pintados de su fachada noroeste y que fueron limpiados en 1938 (Foto: Victor Falcón).

En consecuencia, podemos ensayar algunas observaciones adicionales como, por ejemplo, que el grupo de Spondylus con la inscripción “Pachacamac 1938” contenía un número de valvas derechas (o inferiores) e izquierdas (o superiores) iguales, alcanzando las 31 unidades cada una. Este dato es relevante pues se ha sugerido que tal vez la observación del número de valvas derechas e izquierdas pueda dar algún indicio sobre la extracción del Spondylus en las cálidas aguas de ecuatorianas (Hocquenghem 1999: 60). La observación podría aplicarse a contextos cerrados en donde los Spondylus aparezcan en grupos. Como ya explicamos, las características de las valvas inferiores y superiores son muy claras. Existe sólo una valva inferior de Spondylus calcifer.

Cuatro placas completan los ejemplares de la serie; de éstas dos muestran trabajo de rebajamiento de las espinas en un sector de la placa, dejando el área restante intacta. Esto puede deberse a que se ha interrumpido el proceso de trabajo de las piezas o a un efecto decorativo (figuras 10-12). Nos inclinamos por esta última posibilidad, pues el caso se repite en un ejemplar de otro grupo. Además, técnicamente lo más adecuado hubiera sido primero desbastar todas las espinas de la cara dorsal del Spondylus para luego realizar los cortes con mayor facilidad, lo que se hacía por medio de lascas que dejan superficies de caras inclinadas o en talud en la zona de corte que finalmente queda en forma de V, para luego desgajar (Hocquenghem y Peña 1994: 221; Hocquenghem 1999: 85-93).


Figura 10. Placa de la colección “Pachacamac 1938”. Vista de su cara dorsal, nótese la zona rebajada de espinas en la mitad derecha. (Foto: Manuel Gorriti y Victor Falcón).

 

Figura 11. Placa de la colección “Pachacamac 1938”. Vista de la cara ventral de la pieza de la figura 10 (Foto: Manuel Gorriti y Victor Falcón).

 

Figura 12. Placa de la colección “Pachacamac 1938”. Vista dorsal, nótese la zona rebajada de las espinas en el tercio derecho. (Foto: Manuel Gorriti y Victor Falcón).

Conclusiones preliminares

Hasta donde la información disponible nos permite avizorar, durante el Período Intermedio Temprano las tres principales culturas costeñas Moche, Nasca y Lima accedían al Spondylus princeps a través de mecanismos de intercambio que tomaban dos posibles vías, una marítima (Rostworowski 1977;1999) y otra terrestre (Hocquenghem 1993;1999). Ambas pudieron combinarse, pero en nuestra opinión la ruta terrestre fue la más probable.

No obstante el impresionante número de valvas en las tumbas reales de Sipán, la tendencia de la presencia y uso de Spondylus para los Moche es el incremento en la última fase (Moche V), lo cual se consolida y asciende posteriormente durante el Horizonte Medio (Shimada 1994: 213). Por otra parte, entre los Nasca de la costa sur parece suceder lo mismo, aunque sería muy interesante precisar el número, estado y contexto de los especímenes procedentes de sus principales sitios. Sin embargo, un indicio del incremento de la sofisticación de las representaciones en Spondylus se ilustra claramente a través de los ejemplares tallados Nasca tardío del MNAAHP pues, hasta donde sabemos, no existe un trabajo tan complejo y logrado en artefactos de esta materia prima procedentes de sitios Nasca de fases más tempranas, incluido Cahuachi.

La escasa presencia de artefactos de Spondylus –limitados a cuentas y placas– en los sitios Lima de las fases tempranas y medias, el informe de los trabajos en el Templo Viejo de Pachacamac (fases Lima medio y tardío) y la presencia de un posible taller en el montículo Lima tardío de Huaca San Marcos apuntan hacia la misma conclusión, el incremento de la presencia de este bivalvo tropical en la costa central poco antes del inicio del Horizonte Medio para mantener su importancia de elemento ritual y de intercambio hasta el Horizonte Tardío o imperio del Tahuantinsuyu.5 Confirma este planteamiento la colección “Pachacamac 1938” del MNAAHP que se compone principalmente por especímenes de S. princeps en la forma de valvas enteras, derechas e izquierdas en igual número; sus circunstancias de origen han podido ser resueltas gracias a la recuperación de colecciones en estado de abandono procedentes del “Depósito G”.6

Agradecimientos

Este trabajo fue realizado cuando fui responsable del departamento de Materiales Orgánicos del MNAAHP. Entonces, un grupo de entusiastas –sin los que esta investigación no hubiera sido posible– colaboraron desinteresadamente, entre ellos, Manuel Gorriti Manchego, Roxana Paucar Manzanilla y Patricia Maita Agurto, a todos ellos mi reconocimiento.

Notas

(1) Arqueólogo investigador, e-mail: vic1falcon@hotmail.com

(2) Un viejo galpón, entonces en pésimas condiciones, pero que albergaba valiosas colecciones arqueológicas procedentes de excavaciones.

(3) Como dijimos, las “valvas superiores” son aquellas que no se adhieren al fondo marino, las “valvas inferiores” corresponden a las que se adhieren a este fondo por lo que presentan un área irregular cerca del umbo que delata la zona de contacto. Asimismo, presentan una pequeña superficie plana de forma alargada, como si hubiera sido cortada, cerca de la charnela. La diferencia también puede observarse en los “dientes” internos que las articula, los de las valvas superiores presentan “dientes” separados y las inferiores juntos. Hocquenghem denomina “izquierda” a la valva que va fijada al sustrato marino (Hocquenghem 1999: 60), en cambio Davidson denomina “izquierda” a aquellas valvas que quedan libres y “derecha” a aquellas que fijan al molusco al fondo marino (Davidson 1981: 75). Como vimos, Skoglund and Mulliner (1996) definen claramente el asunto a favor de la denominación de Davidson.

(4) En algunos casos llamadas también “trozos” (Hocquenghem 1994: 215,221).

(5) Esta conclusión se ve reforzada con el desplazamiento de las fronteras culturales “entre las sociedades de los Andes Centrales y Norteños” que plantea A. M. Hocquenghem, con los Cupisniques del Formativo hasta el río Olmos, los Mochicas del Intermedio Temprano hasta el río Piura, los Sican Temprano del Horizonte Medio hasta el río Chira, los Sican Medio, Tardío y Chimú del Periodo Intermedio Tardío hasta el valle del río Tumbes para, finalmente, la anexión o dominio de la actual costa ecuatoriana –productora del preciado bivalvo– por parte del Tahuantinsuyo de los incas del Cusco (Hocquenghem 1999: 54-56). En general, en este lapso se ha notado un dramático incremento de la presencia del Spondylus en los Andes Centrales (Heyerdhal et al. 1995: 219; Hocquenghem 1999: 61)

(6) El “Depósito G” almacenaba otras cajas con el mismo valioso contenido que procedimos a rescatar, sin embargo, por razones ajenas a nuestra voluntad el trabajo con estos especímenes de conchas de moluscos de mares cálidos no pudo continuar.

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